quizás en otro tiempo nuestra historia sería distinta no habría despedidas y por tanto no habría retornos tú serías la maestra en una aldea del norte y yo el pescador viviríamos en paz con el canto de las cigarras como fondo el murmullo del aliento del mar y poemas como hierba creciendo entre las grietas de nuestras vidas quizá en esa vida la rana y el escorpión viven mejor como amantes
(perhaps in another time our story would be different there would be no leaving and thus no returning you would be the teacher in a northern village and i the fisherman we would live quietly to the background singing of cicadas the whispering of the ocean`s breath and poems like weeds would grow from the cracks of our lives perhaps in that life the frog and the scorpion are better off as lovers)
en sus memorias el joven escribió un capítulo tras otro sin usar puntuación sus imágenes sangraron de la una la otra sus palabras fueron monjes nómadas vagando por la página habiendo agotado las historias de su corta vida el hombre decidió que había llegado a un final escribió una última línea con indiferencia terminó con un punto la mañana siguiente al despertar descubrió las páginas blancas vacías
(in his memoir the young man wrote chapter after chapter without the use of punctuation his images bled from one the other his words were nomadic monks roaming the page having exhausted the stories of his young life the man decided he had arrived at an ending he wrote one last line nonchalantly he ended on a period when he woke the next morning he found the white pages void of print)
el otro al ser percibido es el lenguaje o la pérdida del otro como lugar un país extraño amado el otro al ser descifrado no es más que el yo diciendo intensamente al amarte a ti yo me pierdo
(the other as perceived is language or the loss of other as place stranger country beloved the other when deciphered is but the self intently saying in loving i lose myself)
Es raro que uno lea un libro de poemas de una sentada. Es un abuso, es una inconsciencia o una falta de respeto a lo que algunos llaman la cima del lenguaje, la absoluta conciencia de la palabra, el universo concentrado en unos cuantos signos, la revelación. Los poemas no son para leerse rápido. Arrastran incluso una amenaza de hartazgo para el lector. Pero sin ánimo de perderle el foco a la poesía, esta vez ha sido así. He pasado el tiempo anterior leyendo a Truong Tran (Saigón, 1969), a quien recién descubro en la traducción que Ricardo Cázares hace de
polvo y conciencia (minúsculas en el original, algo que dice bastante de la valoración menos grave de los términos). Y pienso que quizás he leído con la misma intensidad todo el poemario porque ése es el espíritu de lo que ahí está escrito.
polvo y conciencia es una historia personal, familiar, donde se vislumbra un amor perdido. En ella hay una forma, un lenguaje que parece hacerse a un lado de lo narrado, pero es a la vez su protagonista. Leo este conjunto como un relato fragmentado, donde todo es ritmo, cadencia, sin un solo signo de puntuación. Cada vez me convenzo más de que poesía es respiración, y aquí, gracias a la traducción y a la edición bilingüe, escucho respirar una voz. El mérito es la palabra. El mérito es el silencio que rodea a su vez la página. No conocía a Tran, poeta vietnamita radicado desde niño en Estados Unidos, pero me hace pensar en esos espacios aéreos e intensos que hay en la escritura de Samuel Beckett, por ejemplo, y en toda la tradición francesa del golpe de dados de Mallarmé, hasta las escrituras personales de Cendrars o Michaux. Pienso también en los poemas desérticos de Raúl Zurita. Pero quizá desvarío, porque en Tran esa palabra de flujos de conciencia y respiración interior está fijada en la cotidianidad del instante, en el clímax de lo que –en apariencia– es antipoético (el propio poeta usa la palabra
antipoema). Y en una fauna pequeña, restringida, de ranas, escorpiones y cangrejos, Tran desgrana un amor homosexual, la migración y las figuras desvanecidas de sus padres, el encuentro con el día a día.
polvo y conciencia ha sido un descubrimiento inesperado; ganó el San Francisco Poetry Center Book Prize en 2002. Tómense este puñado de comentarios como una primera impresión intensa de su lectura.
Truong Tran,
polvo y conciencia, trad. de Ricardo Cázares, México, Mangos de Hacha, 2010.
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